Muchos dicen que en la vida hay que hacer tres cosas: plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Pues bien... nosotras tenemos que decir que vamos a añadir dos más: hacer pan (que ya lo hicimos) y hacer helado.
Así que hoy os traemos la receta y la manera, fácil y sencilla, de hacer un riquísimo helado en casa y ¡sin heladera!. Os aseguramos que disfrutaréis con los cinco sentidos mientras lo hacéis.
Si habéis probado alguna vez a hacer helado y no os ha salido probad con esta receta. Al añadirle nata en vez de leche hace que tenga más grasa y no se congele cristalizado. El alcohol también ayuda a ello, por eso le hemos puesto un poco de vodka. No tenéis excusa, sólo buscar unas cuantas horas.
¡Manos a la obra!







